Se desarma la telaraña política de Washington en Irak.

Por Gustavo Bagú

Irak ha designado un nuevo primer ministro que, al contrario de sus dos predecesores, aparentemente goza del apoyo transversal de los diversos bloques políticos, en un desarrollo que sugiere la derrota de los intentos de Estados Unidos de forzar sus decisiones en materia política sobre la nación árabe.

El 9 de abril, el presidente Barham Salih le encargó a Mustafa al-Kadhimi, director del Servicio de Inteligencia Nacional de Irak, que formara un nuevo gobierno en un mes. El presidente dijo que Kadhimi era un «luchador e intelectual conocido por su integridad, moderación y entusiasmo [para honrar] los derechos del pueblo iraquí».

A la ceremonia presidencial asistieron varios políticos de alto rango y figuras públicas, algo que reflejó la popularidad general de Kadhimi con las agrupaciones políticas de Irak.

New Arab o al-Araby al-Jadeed, un medio de comunicación panárabe con sede en Londres, interpretó la amplia lista de invitados como «una señal de que Kadhimi probablemente tendrá éxito en la formación de un gobierno».

Entre los participantes, estaba Hadi al-Ameri, secretario general de la Organización Badr, que lidera la Alianza Fatah (Conquista) en el parlamento irakí. Estados Unidos ha puesto en la lista negra a la organización de Ameri como «terrorista», aparentemente en respuesta a la firme desaprobación de Ameri y sus seguidores de cualquier interferencia militar estadounidense en el país árabe.

El grupo progubernamental Kata’ib Hezbollah de Irak, parte de la fuerza antiterrorista de las Unidades de Movilización Popular (PMU), que ha sido un objetivo constante de los ataques militares y políticos de Washington, tampoco se opuso a la nominación de Kadhimi.

Mientras tanto, el Washington Post citó a un funcionario irakí señalando el descontento aún no hecho público de Estados Unidos por la nominación de Kadhimi. «No confían completamente en Kadhimi», dijo el funcionario. (1)

El primer ministro designado fue elegido horas después de que el ex nominado Adnan al-Zurfi, que The Post identificó como «el candidato favorito de Washington», retirara su postulación al cargo. Zurfi citó la «presión interna», entre otras cosas, para su marcha atrás con la postulación, así como su fracaso para obtener el apoyo uniforme de los bloques políticos de Irak.

Zurfi había sido nombrado horas después de que su predecesor, Mohammed Allawi, anunciara su negativa a formar un gobierno después de enfrentar la oposición de algunas facciones políticas irakíes.

El periódico El Nuevo Árabe informó que los dos candidatos anteriores estaban «demasiado cerca» de Washington. 

Reuters, sin embargo, describió a Kadhimi, al igual que a Salih, como «un político independiente”. (2)

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Bahram Mousavi, calificó su designación como «un paso correcto en la dirección correcta». «La República Islámica siempre ha apoyado la independencia, la soberanía nacional, la integridad territorial y la estabilidad política en Irak, y considera que la formación de consenso entre todos sus movimientos políticos a través de caminos democráticos es la única solución pacífica a las diferencias».

Iraj Masjedi, el embajador iraní en Bagdad, también dijo que Teherán tenía una «visión positiva» de la nominación, diciendo que la elección representaba la voluntad de toda la sociedad irakí.

El éxito potencial de Kadhimi en la formación de un gobierno, para un país que ha estado sin uno desde noviembre pasado cuando el último primer ministro titular, Adel Abdul-Mahdi, renunció en medio de protestas contra la presunta corrupción y el mal uso de los recursos nacionales, se traduciría en una unidad aún mayor entre las etnias irakíes y actores políticos, que tradicionalmente han compuesto una mezcla de chiítas, sunitas y kurdos.

«Con mi mandato para dirigir el gobierno irakí, prometo a mi honorable pueblo trabajar para formar un gobierno que ponga las aspiraciones y demandas de los irakíes como la máxima prioridad», tuiteó poco después de que se anunciara su nombramiento.

También denunció la violencia armada, que ha acosado al país desde una invasión liderada por Estados Unidos en 2003, afirmando que todas las armas solo deberían estar en manos del gobierno.

«LA SOBERANÍA ES NUESTRA LÍNEA ROJA»

“La soberanía irakí es una línea roja», agregó Kadhimi en una referencia a la interferencia extranjera no autorizada representada por un ataque de aviones no tripulados de Estados Unidos contra Bagdad a principios de enero.

El 3 de enero, un ataque estadounidense con aviones no tripulados asesinó al teniente general Qassem Soleimani, el comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica de Irán (IRGC), Abu Mahdi al-Muhandis, y al segundo al mando de la PMU, o Hashd al- Sha’abi, y varios otros a la salida del Aeropuerto Internacional de Bagdad. En el momento del ataque, el general Soleimani había arribado en viaje oficial a la capital irakí a pedido de Bagdad, actuando en intermediación de Riyad y Teherán.

Antes de su martirio, el general Soleimani proporcionó una contribución indispensable en la lucha regional contra el terrorismo Takfiri, que en gran medida se sospecha fundadamente que fue una creación de Washington y sus aliados. Esta asistencia permitió a Irak y Siria derrotar al grupo terrorista Daesh a fines de 2017. El papel desempeñado por el comandante Soleimaní le ha valido el estatus de héroe como la figura antiterrorista más decisiva y venerada de la región.

Los asesinatos fueron seguidos por miles de procesiones fúnebres y protestas en Irán e Irak en honor a los comandantes, acompañadas de la condena de las casi dos décadas de letal interferencia de los Estados Unidos en la región. Solo unos días después de las atrocidades, el parlamento irakí votó abrumadoramente a favor de una ley que ordena la retirada completa de todas las fuerzas lideradas por Estados Unidos del suelo del país.

Desde entonces, se informa que las fuerzas estadounidenses están abandonando varias de sus bases militares en todo el país, en algunos casos trasladándolas a Siria, y en otras concentrándolas en bases mayores, con mejores posibilidades de autodefensa; el efecto práctico de lo cual es la pérdida de control territorial al optar por un despliegue de mayor concentración.

Una fuente de seguridad irakí dijo a principios de abril que un grupo de tropas estadounidenses se había retirado de la base aérea de al-Taqaddum en Anbar y se había trasladado a la base aérea de Ain al-Assad en la provincia occidental de Irak. Ha habido otros informes de que las fuerzas estadounidenses están entregando más bases militares a las fuerzas irakíes y llevando sus tropas a instalaciones más seguras en otras partes de Irak.

Debe tenerse en consideración que el debilitamiento militar en el terreno, extensivo no sólo a Irak, sino a todo el Medio Oriente Extendido, fue precedido desde hace años por su contrapartida diplomática. En efecto, por razones de seguridad, los EEUU han reducido su personal diplomático al mínimo. Esta situación se ha agravado durante la presidencia de Donald Trump, quien ha descansado mayormente en el Pentágono para la administración de los intereses estadounidenses en la región. Las consecuencias de esto no son menores. En primer lugar, estos cambios han dejado ciega a la diplomacia del Departamento de Estado, que hoy no es capaz de seguir los detalles de lo que realmente sucede en los distintos países de la región. En segundo lugar, ha mermado considerablemente su capacidad para influir sobre los actores políticos locales y, en tercer lugar, pero muy importante, está contribuyendo a una sensación generalizada de retiro y abandono, lo cual obra sobre la percepción de quienes podrían ser sus aliados interlocutores en los distintos países. 

¿Qué atractivo puede tener jugárselas a favor de alguien que se está retirando?

¿Qué imagen proyecta la Primera Potencia, cuando todas las entrevistas de sus funcionarios, civiles o militares, con sus pares locales, deben llevarse a cabo en un búnker subterráneo luego de atravesar exhaustivos controles de seguridad?

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