Las idas y vueltas de Trump.

Por Marcelo Ramírez

Extremadamente importante el giro de los acontecimientos, como venimos diciendo, Trump busca presionar y negociar con un patrón repetitivo y deducible, pero en Venezuela vimos algo que salió de la norma general.
Era dificil saber que papel juega Venezuela en su esquema, por un lado es el patio trasero pero por otro Trump no es partidario de soluciones militares.
La invasión era imposible, pero no quedaba claro el límite de Trump.

Trump responsabilizó luego del fracaso de Guaidó a Bolton y Pence, y ahora parece que está dejando solo a Guaidó, producto de los mencionados.
Ese indicio de ruidos internos se potencia con lo sucedido en Irán donde el propio Trump responsabiliza a Bolton, un halcón como lo define (https://actualidad.rt.com/…/318888-trump-sobre-bolton-depen…), algo que coincide con el canciller iraní Zarif que advierte que a Trump lo quisieron llevar a una guerra el príncipe Bin Salman, Netanyahu y… Bolton.

Las acciones empiezan a salir a la luz y demuestran que Trump es un emergente de un fenómeno muy complejo que refleja profundas divisiones en EE.UU.
Lástima que los grandes medios locales, tanto por derecha como por izquierda, se han dedicado a ser parte de la lucha interna entre Trump y los demócratas aliados a algunos republicanos.

Las pobres deducciones de los especialistas que solo ven misoginia, racismo y homofobia, han sido útiles para esconder la realidad, confundir a nuestra sociedad (incluyendo a los actores políticos, a los cuales operan claramente) y sembrar una división entre celestes y verdes que es la versión local de la pelea entre liberales conservadores EE.UU. y la UE.

El próximo gobierno deberá renegociar la deuda impagable con los organismo internacionales que impulsan y sujetan sus políticas a la cuestión de género.
Mientras tanto Trump enfrenta esta política, una de las claves por las que ganó la selecciones y es central en su visión del mundo.
Trump sabe que estas ideas son de sus enemigos globalistas y las enfrenta, ya son habituales las noticias sobre como la ola feminista en EE.UU. apoyada en las política de Obama y Hillary van perdiendo espacios. El tema del aborto es un ejemplo claro.

La confusión en Argentina, donde los especialistas han sido claves para meternos en esta pelea del lado demócrata aún a pesar del sentimiento mayoritario popular local, hacen que los políticos empiecen a multiplicar las señales a favor del tema género pensando que así se congraciarán con los tenedores de la deuda, pero no advierten que Trump está en contra y bien su decisión puede ser escarmentar a sus enemigos responsabilizándolos del desastre argentino.

No parece tan descabellado cuando vemos los sucesos de Venezuela e Irán. Si Argentina ha sido elegida como escarmiento al sistema de especulación financiera que encabeza Lagarde, las propuestas sobre género solo complicarán al relación con el mandatario de EE.UU. en lugar de mejorarlas.
Lagarde no es Trump y el delegado de EE.UU. claramente se manifestó en contra de las políticas sobre Argentina, está limpio para luego pasar la factura.

CFK, Alberto Fernández y algunos de sus principales colaboradores dan señales de un política negociadora, ahora, ¿saben que Trump no es Obama y que sus ideas progresistas tal vez solo ensucien la relación?

Al fin y al cabo, las simpatías con Bolsonaro han venido de las políticas pro familia y anti feminismo/ género que encarnaba y no por las políticas liberales que intenta Guedes implementar, eso es secundario y hasta polémico.

Hay que tener mucho cuidado con la lectura de la realidad
porque hasta ahora se nota profundamente equivocada y negativa para lo que se propone el próximo gobierno.
No olvidemos que hay una guerra total entre Trump y los ideologos de género.

Marcelo Ramírez
Analista geopolítico
Director de Contenidos de AsiaTv

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