Introducción a la Geopolítica

Por Marcelo Ramírez

Para hablar de geopolítica lo primero que se debe tener en cuenta es, precisamente, la cuestión geográfica, olvidándose de la mala prensa que tiene en algunos ámbitos debido a su constante asociación con el nazismo. Es por esta asociación que ha sido dejada de lado durante décadas, provocando que no se les haya prestado la debida atención a muchos países.

Si vemos cómo está dividido el planisferio, si lo disponemos por regiones, podemos observar que determinadas regiones van a tener necesariamente un protagonismo acentuado, confluyendo así la geografía con la política.

Joseph Mackinder, padre de la geopolítica anglosajona clásica, aunque influenciado por la escuela alemana, dice que podemos establecer una isla central, el Heartland, que es crucial para determinar quien tendrá el control mundial.

Esto tiene implicaciones profundas que van más allá de lo que vemos: existe una idiosincrasia de la gente que vive en el corazón (el Hearthland), que es muy diferente a la idiosincrasia de la gente que vive en la periferia.

En esa periferia, que Mackinder denomina territorio insular, encontramos al poder atlantista, el poder marino con su propia mentalidad.

Mientras el poder marino es fluido, cambiante, sin apego a la tierra, a las raíces y a la tradición,  el poder terrestre es lo contrario, conservador y aferrado al suelo.

Esta diferente forma de ver y sentir el mundo se refleja en los modelos sociales que impulsan los pueblos que lo habitan: un sector atlantista, básicamente anglosajón y un sector terrestre, donde los eslavos y otros pueblos se afirman en tradiciones.

La zona de confrontación de estos dos modelos heterogéneos es lo que Mackinder considera el Himmeland: un anillo alrededor de esta zona central dónde van pulseando las dos fuerzas en acción.

Una zona en permanente disputa sobre la que el poder del Mar avanza sobre el Poder de la Tierra en su conquista. Esto que analizamos en términos teóricos se refleja en el mundo concreto y real cuando estudiamos a Nicholas Spykman, seguramente el mayor ideólogo de la política estadounidense durante la segunda mitad del siglo XX.

Spykman toma esa teoría y la adapta, acomodándola a la realidad para establecer los patrones que regirán los lineamientos de la política exterior.

Si observamos el Himmeland, vemos una importante coincidencia con la ubicación de la mayoría de las bases de EE.UU. en el mundo, con tres ejes marcados de conflicto: Medio Oriente, Europa Oriental y la región del Mar de China.

Siguiendo entonces ese patrón, podemos ver como la OTAN ha ido avanzando rápidamente sobre lo que fue la Unión Soviética y hoy es Rusia.

Cuando cae la Unión Soviética se produce un efecto dominó en todas las Repúblicas Orientales de la misma, lo que es interpretado por Rusia como una seria amenaza a su integridad territorial y a su supervivencia como nación.

El objetivo final del avance atlantista tiene razones estratégicas y militares: llegar cerca de la frontera. Tomemos como ejemplo el caso de Ucrania, donde el conflicto de Crimea y el Donbass tiene como objetivo primordial establecerse a 400 km de Moscú, donde las posibilidades de un ataque sorpresivo y exitoso contra el corazón ruso son lo suficientemente altas como para que Rusia trace una línea roja en ese sitio. Recordemos que en Crimea está la base de Sebastopol, asiento de la Flota del Mar Negro de Rusia desde épocas de Catalina la Grande, hace casi dos siglos y medio.

La visión que tenemos del mundo no es única, China suele utilizar la versión del planisferio en la que su país se encuentra en el centro.

China se consideraba a sí misma como el Imperio del Medio, tanto por su ubicación geográfica como por su importancia como centro mundial. Este país aportaba el 50% del PBI mundial hasta hace tres siglos cuando sufrió el escarnio por las humillaciones de Occidente.

China considera que vivió una etapa de humillación de tres siglos, poco en comparación a sus 5.000 años de historia, y ha trabajado para revertir esa situación en tres etapas: la primera con Mao Zedong, sentando las bases para la recuperación; la segunda con Deng Xiaoping haciendo lo propio para la expansión económica; y una última parte para recuperar el orgullo y la historia con Xi Jiping, que consolida el proceso de crecimiento. 

Hoy encontramos un proceso de disputa que tiene como gran protagonista al proceso de globalización, un sistema económico creado por EE.UU. Si bien uno puede considerar al menos dos periodos de globalización anteriores, uno que comienza con el Imperio español y otro subsiguiente con el Imperio Británico, el proceso que hoy vivimos es diseñado por EE.UU. y, debido a la tecnología disponible, tiene una capacidad abarcadora muy superior.

La globalización básicamente propone la libertad de comercio, un objetivo siempre impulsado por el país más poderoso y desarrollado, porque busca obtener ventaja de ese libre comercio. En su momento lo impulsó el Reino Unido, luego de desbancar a los Países Bajos obteniendo, gracias al desarrollo textil, la industria de punta de la época, una ventaja tecnológica y comercial que le permitía competir ventajosamente con otras naciones.

El proceso actual de globalización está caracterizado por la presencia de gigantescas corporaciones cuyo fin es ganar todo el dinero posible. ¿Por qué una corporación le pagaría U$S 5.000 a un trabajador alemán si por U$S 200 lo puede reemplazar por uno en Birmania? La tendencia natural es que a igual trabajo se elija el menor costo, más aún si esto es acompañado por menores impuestos y requisitos medioambientales.

El resultado natural es que se produce una deslocalización de la producción buscando mayores rendimientos, por lo cual EE.UU. comienza a perder peso específico y las condiciones de vida caen mientras las corporaciones aumentan sus rendimientos.

Este proceso debilita la capacidad de EE.UU., y arrastra a la clase media y la capacidad productiva del país. El Cinturón de Óxido que queda a partir de un modelo industrial que ya no existe y tres décadas continuas de caída del nivel de vida de las clases medias generan un creciente malestar que es canalizado por Donald Trump.

La situación es muy seria. Como muestra vemos la falta de interés por estudiar de los jóvenes porque la inversión necesaria para una carrera universitaria es imposible de amortizar. En la actualidad hay millones de estudiantes que no pueden pagar sus créditos estudiantiles, debido a que recibirse en una Universidad norteamericana ya no es garantía de ser exitoso.

Trump es un presidente que se define a sí mismo como jacksoniano. Recrear la capacidad industrial y disminuir los costos en EE.UU. de producción, incluyendo bajar los gastos militares, es algo central para su propuesta.

Trump considera que la necesidad de mantener a Corea del Sur y garantizar la seguridad de Europa a través de la OTAN son gastos muy altos que caen sobre la economía norteamericana y benefician a países ricos mientras van desangrando a los EE.UU. para el beneficio de un puñado de empresas que hace negocios.

Los objetivos de Trump seguramente son estos… o probablemente, porque su política es difusa y contradictoria y no permite ser tajante en ningún sentido. Pero por lo que hoy podemos avizorar, hay una profunda disputa entre los sectores globalistas apoyados en el aparato financiero global y los sectores nacionales capitalistas que son incapaces de trasnacionalizarse exitosamente. Su gran fortaleza radica en el éxito económico interno que producen sus medidas, su proyecto plantea que los beneficios permanezcan en EE.UU. y no en empresas sin patria que transfieran sus recursos a paraísos fiscales.

Dejando por un momento de lado el conflicto interno, EE.UU tiene dos enemigos fundamentales, China y Rusia, con los que se enfrenta en cuatro teatros de operaciones importantes: los tres que señalamos antes, Euroasiático, Europa Oriental, Medio Oriente y, agregamos ahora, el Latinoamericano. Eso es algo nuevo porque nosotros siempre hemos sido el patio trasero norteamericano, pero en línea con lo que está sucediendo en Venezuela, se empiezan a plantear nuevos interrogantes.

La dinámica de los acontecimientos hace que parezca que EE.UU. vuelve a tener la histórica ambición imperial regional, pero también podemos apreciar los enfrentamientos internos y un nuevo giro donde la atención se traslada a Irán, un proceso que se repite una y otra vez desde que Trump es presidente.

Algunos analistas opinan que estamos marchando hacía un proceso como el de Siria o el de Libia en América Latina. La idea de EE.UU., del Pentágono para ser más precisos, es destruir los Estados en sí, empezando por América Central y el Caribe. Thierry Meyssan, por ejemplo, hace un par de años dijo en una entrevista que lo que se estaba propiciando era el proyecto que se conoce como Doctrina Rumsfeld – Cebrowsky, en el que se plantea que solo sobrevivan como estados tres países de América Latina, (Brasil, Argentina y México) y el resto del territorio se proyecta dominado por bandas armadas que puedan controlar la situación sin grandes dificultades.

Hay que tener en cuenta que EE.UU, según esta teoría, cree que lo importante no es disponer de los recursos, sino del control de los mismos. Es decir, EE.UU. actualmente no necesita petróleo, porque se autoabastece y hasta está empezando a exportar. Lo que necesita es disponer los hidrocarburos para  dificultar el acceso a sus rivales estratégicos como son China o India, que se vislumbra como un problema ya que se proyecta como la tercera economía del mundo en 3 décadas.

China es un rival estratégico porque cuenta con una gran densidad de población, tiene más de 1.300 millones de habitantes y estabilidad política. Un gran logro del Partido Comunista Chino ha sido generar, estabilizar y eliminar el riesgo de anarquía en un proceso que pueda segmentar China en partes, como en algún momento se propuso por los intelectuales firmantes de la Carta 08. Cuando sucedió el levantamiento de la Plaza Tiananmen, la intención real era fracturar el país en 8 Estados independientes, (algunos hablaban de hasta 18) pero China, que no desconocía estas intenciones, actuó con firmeza.

A diferencia de la Unión Soviética que hizo la apertura Perestroika y el Glasnot, el gigante asiático consigue la estabilidad política propiciando solo la apertura económica. Deng Xiaoping consideraba que ser socialista no es sinónimo de vivir mal sino, por el contrario, que el socialismo es para vivir mejor y no para vivir peor.

Con esa presunción puso en marcha una política ambiciosa que fue la de desarrollar China y llevarla a ser el país más avanzado del mundo. ¿Cómo lo logra? a través de las reformas económicas que abren la economía al capital privado bajo supervisión estatal. Una política que Vietnam con el Doi Moi, unos años antes, había empezado a poner en práctica. La apertura económica resulta viable, pero implementar simultáneamente una apertura política y una económica produjo un desastre para los soviéticos por lo que China no iba a proceder de igual manera. Actualmente no están dadas las condiciones para la apertura política, tal vez en 50 o 100 años podrá darse, pero para los plazos chinos esa escala de tiempo es pequeña.

China crece con bajo perfil, si uno observa detenidamente, trata de pasar lo mas desapercibida posible para no alertar enemigos antes de tiempo. Recién ahora empieza a levantar un poco la voz, pero no por voluntad propia, sino porque la están obligando las circunstancias. El resto del mundo ya tomó nota de lo que era China, de que China se levantaba, que volvía a ser el Imperio del Medio y comenzaron a actuar forzando una reacción moderada.

China crece a base de metas a largo plazo, planes quinquenales que se van cumpliendo sistemáticamente, a veces, inclusive los sobrepasan. La composición popular de China tiene como características la de ser nacionalista, disciplinada, muy trabajadora, verticalista y jerárquica debido al confucionismo. Es una ventaja la mentalidad de un chino, no hay que explicarle nada con respecto a la autoridad y el papel de cada uno en la sociedad. Eso es parte de su idiosincracia, por eso es algo muy fácil para que el partido comunista empiece a tomar el papel que tomaban las antiguas dinastías chinas y poder desde allí concentrar toda la fuerza de la Nación y unirla bajo un proyecto común.

Las FFAA tienen un papel central, son poderosas y crecen aceleradamente, tienen el segundo presupuesto mundial detrás de EE.UU. pero, debido a la propia idiosincrasia de su pueblo, son mucho más eficientes.

Por ejemplo, mientras EE.UU. está lidiando con innumerables problemas para poder poner en funcionamiento los portaaviones clase Gerarld Ford, los chinos tienen proyectados cuatro portaaviones para dentro de 5 o 6 años, implementando en el tercero un desarrollo 100% propio.

Nicho de tecnologías sumamente avanzada, como son las cuestiones de tecnología cuántica en las comunicaciones, los chinos son los únicos que conocemos que han podido desarrollar e implementar satélites funcionales con esa base. Una tecnología que  usan, al menos en teoría, para poder ver las tecnologías stealth como la de los  norteamericanos F-22 Raptor o el F35.

China tiene influencias en el Sudeste Asiático y en África, donde ha prácticamente desalojado a EE.UU. y a las potencia europeas. Su influencia empieza a crecer también en Asia Central, lo cual le trae cierta rispidez con Rusia. Ambos tienen vocación de poder, China considera que tiene que sentarse a la mesa de los grandes y que debe participar en las grandes decisiones que se toman en el mundo.

China es el primer exportador del mundo en más de 190 países. EE.UU. solamente lo supera en 12 países como primer exportador, lo que nos da una idea de lo que es China hoy.

Tiene una enorme capacidad financiera y una tradición mercantil milenaria. Allí hay una diferencia imperial, mientras el Imperio Británico y los Imperios Occidentales en general han colonizado y destruido las culturas, algunos más otros menos, imponiendo sus valores y visiones, los chinos no.

Ellos son más integradores, más parecidos a los rusos, que incorporan otros pueblos con sus características y las respetan. Obviamente es un Imperio a fin de cuentas, que exige subordinación en diferentes áreas, pero que permite mantener las diferentes identidades. Su forma de control no es por la fuerza sino por el comercio, al menos así lo ha sido a través de miles de años.

Rusia es un rival geopolítico a pesar de tener un PBI infinitamente más chico que EE.UU., no es una amenaza económica, no es un desafío inmediato ni siquiera a mediano plazo porque la distancia con EE.UU. es muy grande. Pero lo que posee Rusia es un territorio enorme, recursos naturales inagotables, energía, minerales y alimentos. Han quedado atrás las épocas en las que la Unión Soviética importaba alimentos, hoy es exportador de productos no transgénicos como consecuencia de haber aprendido y haber propiciado un cambio muy profundo.

Además lo beneficia el cambio climático. Mientras todas las naciones se alarman por este hecho,  Rusia va a resultar favorecida debido a que su «permafrost», sus zonas congeladas, se van a hacer fértiles. El ártico se descongela y esto le va a permitir no sólo la explotación de los recursos sino que también abre nuevas rutas comerciales inviables en invierno.

El Ártico es uno de los dos puntos de roce con China junto con Asia Central.

Rusia tiene un líder carismático como Putin, que encolumna a todo el país.

Rusia fue un país históricamente de líderes carismáticos y fuertes, Pedro el Grande, Catalina la Grande, Iván IV conocido en Occidente como “Iván el Terrible”, Stalin, etc. Rusia necesita un líder con estas características. Su pueblo es severo, de fuerte personalidad y orgulloso de su pertenencia. La historia de guerras e invasiones lo han endurecido y le han dado un hilo histórico de identidad que Putin aprovecha muy bien cuando dice: bolcheviques y zaristas, todos nos unimos detrás de la madre Rusia, logrando con eso poner un paraguas para unir el país. Algo difícil de realizar en una nación extremadamente compleja, con más de 100 etnias distintas y un 20% de habitantes musulmanes.

Las FFAA de Rusia son la columna vertebral del país. En algunas áreas se consideran las más poderosas del mundo, especialmente en lo relacionado con tecnologías de punta como ciberguerras, ciberdefensa, guerra electrónica, misiles hipersónicos, sistemas de defensa antimisiles, etc. En estos aspectos los expertos calculan que adelanta entre 10 y 15 años a EE.UU.

Rusia tiene influencia en Asia Central, aunque ahora se encuentra en disputa con China por el tema de la Ruta de la Seda, también tiene vocación imperial y una potencialidad ilimitada. Rusia no está en la cima de su poder ni mucho menos pero está en pleno ascenso y tiene mucho más para dar.

Estos son los poderes clásicos de la geopolítica, pero hoy nos encontramos en un nuevo escenario que ha producido poderes NO territoriales, una definición que usa Marcelo Gullo, para definir a poderes supranacionales que no poseen una base territorial como las grandes corporaciones. Son básicamente financieras que manejan un presupuesto equivalente a un país mediano y prácticamente son dueñas de todo lo imaginable, directa o indirectamente.

Son las principales beneficiarias de la globalización, han trabajado de forma tal que hoy la preeminencia de la estructura financiera sobre la productiva es de 7 a 3 aproximadamente, con una burbuja especulativa tan grande que aproximadamente hay 10 dólares de especulación por cada uno productivo en el área petrolera.

Su objetivo es la disminución, sino el reemplazo, de las soberanías nacionales para poder seguir gobernando y desarrollando sus negocios sin trabas. La tendencia es propiciar Estados que funcionen como administraciones provinciales o municipales que permitan implementar las decisiones que tomen estas corporaciones que, repito, van más allá de EE.UU.

Se han independizado hasta del propio EE.UU y empezaron a percibirlo como una amenaza. Por este motivo dentro de algunos sectores de ese país hay una cuestión casi fóbica contra la globalización, ya que consideran que tiene como fin destruir el nivel de EE.UU. para poder domarlo, porque es demasiado grande para ser conducido.

La economía históricamente, y ahora más que nunca, es la base de todo. La economía permite el desarrollo de las FFAA, de la tecnología, de la cultura, todo lo que uno se imagina se subordina a una la economía fuerte.

El futuro de la misma va a pasar por lo que se conoce como STEM (Science, Tecnology, Enginner and Math), estas son las cuatros áreas dónde van a invertir en el futuro todas las naciones que quieran trascender, si no invertimos en eso terminaremos siendo esclavos.

No es casualidad que nosotros tengamos actualmente un proceso que desarma las estructuras productivas y también las fuentes de educación.  Estamos hablando de 10 a 30 años, un periodo muy acelerado en el que se van a producir enormes cambios migratorios y lo que marcará la diferencia del impacto en los países será el desarrollo.

La Globalización tiene algunas áreas claves que comprender. Como mencionamos antes, EE.UU. gracias al fracking ha logrado el control de la energía que utiliza, sin olvidarnos que el petróleo no es solo energía sino que es la materia prima de muchísimos materiales. El 85% del petróleo se destina a la producción de otros usos no combustibles.

La idea de que el conflicto por el petróleo va a terminar si se desarrolla una fuente alternativa de energía no es real. Las fuentes alternativas hoy utilizadas están aún muy lejos de suplantar los usos del petróleo.

La salida del patrón oro fue clave para el nacimiento de la globalización. En el año 1971 EE.UU. decide abandonar el patrón oro que establecía una paridad cambiaria fija entre el dólar y este metal. Con ello y la disponibilidad de imprimir moneda sin respaldo, EE.UU. libera capitales que se vuelcan a la especulación productiva y le permite extender su poder a través del petrodólar, por lo que resulta clave el control de los recursos petroleros. Ninguna nación podía comerciar su petróleo en otra moneda que no sea el dólar y quien lo intentara sería duramente castigado como sucedió con Saddam y Kadafi.

Esa estructura es la que ahora China pretende reemplazar negociando con el yuan la compra del petróleo. China tiene unas espaldas enormes y puede intentar esto sin sufrir un ataque militar, de hecho lo está haciendo hoy en día con éxito y cuenta con el apoyo de Rusia.

También tiene un proyecto central que es la nueva Ruta de la Seda, una ruta que existía en la antigüedad y que se perdió ante el comercio marítimo europeo. Hoy busca relanzarla en dos versiones, una marítima y una terrestre. ¿Porque es importante? Porque le garantiza a China el acceso a los mercados europeos controlando la ruta en un largo territorio de Asia Central, Medio Oriente y conectándose con África.

China se protege así de una agresión de EEUU, o del eje atlántico. EEUU tiene una marina poderosa de aguas azules o marina de aguas profundas, pero es diferente la situación en lo que es aguas verdes o las zonas costeras, y estas rutas pueden ser protegidas fácilmente desde el continente. Ante un conflicto con EE.UU., China garantiza que va a poder mantener sus rutas comerciales abiertas y mantener oxigenada su economía.

Existe también una conexión latinoamericana de la Ruta de la Seda (OBOR) que avanza pacientemente sumando socios en Latinoamérica a pesar de la resistencia de algunos gobiernos pro occidentales, como Bolsonaro en Brasil. Pero pese a su disgusto, el volumen de negocios fuerza a que se siga avanzando en las relaciones bilaterales.

En 1944 EE.UU. cristaliza su nueva posición como potencia global a través de los acuerdos de Bretton Woods. El peso de su economía, que se acercaba al 50% del PBI mundial con solo el 7% de población, da una idea de su poderío.

A partir de entonces EE.UU fuerza un diseño que le favorece, instalando el librecomercio y respaldando al dólar como moneda global en detrimento del oro y avanzando con un proceso de descolonización que desafía nuestras creencias previas sobre que este fue un movimiento liberador nacido desde los pueblos.

La realidad nos indica que EE.UU. impulsó ese proceso para impedir que los países europeos con grades territorios coloniales los utilicen para volver a su anterior estatus, eliminando así la competencia y convirtiéndose en el país hegemónico occidental.

Cambia el patrón global, desaparecen las colonias y solo el poder comercial empezó a determinar quien obtendría los mejores beneficios. Y allí nadie podría competir.

Para consolidar su dominio EE.UU. genera una serie de organismos en la recientemente creada ONU que utilizaría como herramientas para garantizar su dominio.

El FMI tiene un estatus especial donde EE.UU. tiene un poder de veto, el único país. Por otro lado apoya y fuerza la creación de la Comunidad Económica Europea y luego la Unión Europea, cuyos órganos de control son lo que se conoce popularmente como la Troika: La Comisión Europea, el Banco Europeo y el FMI.

Con eso consolida el predominio definitivo sobre los países europeos, controla el banco europeo a través de su sistema financiero y el FMI, el cual ya hemos dicho que estaba bajo su influjo.

Europa, que constituía un cuarto del PBI mundial en los años de la II Guerra Mundial pasó a ser un 13%, con pronóstico de disminuir en pocos años a hasta el 7/8%. En su estado de dependencia, no tiene herramientas para escapar a su destino.

China, comprendiendo que el orden mundial responde a los intereses de EE.UU. y que cuando éste la perciba como una amenaza se volverá en su contra, comienza un proceso de emancipación del mismo, generando estructuras paralelas que le permitan independencia.

Comienza a trabajar para posicionar el yuan como moneda de intercambio y reserva. Para ello establece acuerdos bilaterales llamados swaps con decenas de países, utiliza un remedo del SWIFT para compensar los intercambios financieros y al Banco Asiático de Infraestructura e Inversiones (BAII), para suplantar los organismos financieros internacionales bajo control de EE.UU.

Este proceso inevitablemente deriva en un conflicto militar, el cual ha puesto en marcha la Tercera Guerra Mundial, pero con características diferentes a las interiores. El escalofriante poder de destrucción de las armas actuales hace muy difícil un enfrentamiento directo de corte militar entre grandes potencias como Rusia, China y EE.UU.

Las guerras actuales se dan de una forma que los coroneles Qiao Liang y Wang Xiangsu del ejército chino describen como Guerras Irrestrictas, omnidireccionales, que utilizan todos los aspectos a su alcance como los psicológicos, culturales, financieros, económicos, comunicacionales, etc.

Estas ideas de fines del siglo XX fueron tomadas por la Marina de EE.UU. que lanzó su versión de guerras híbridas, limitando los factores actuantes.

Un nuevo aporte fue el concepto de guerras moleculares que describe los enfrentamientos de corte tribal que se producen en las sociedades cuando actúan los modelos de guerra irrestrictas minando la autoridad y desatando una anarquía final.

Entre las 19 técnicas usadas en las guerras irrestrictas encontramos algunas que son de interés para este análisis.

El predominio de EE.UU. sobre el mundo ha tenido una buena parte de cultural, en este aspecto este país ha extendido su dominio e impuesto la cultura y los valores que son de su interés.

Sin embargo el declive por el que está atravesando está haciendo que Hollywood comience a tener competencia.

Hoy aparecen centros de producción audiovisual en India (Bollywood), Nigeria (Nolywood). Corea del Sur desarrolla su soft power a través del K-Drama y el K-Pop, generando alternativas al modelo de EE.UU.

China comienza a llegar al cine comercial mundial y hasta Rusia anuncia  a través de su Ministerio de Defensa que crearon una productora para promocionar films que ayuden a fortalecer la imagen de sus FFAA.

Con respecto a los medios de comunicación, debemos comprender que cada una de las noticias que vemos está generada en las agencias de inteligencia de los países líderes, no hay nada que escape a esta regla y luego los medios locales reproducen y difunden las informaciones que ellos quieren.

China, Rusia, Irán y otros países comienzan a buscar tener influencias en la opinión pública mundial a través de sus propias herramientas: RT, Sputnik, RBTH, Press TV, HispanTV, Xinhua, etc.

El campo académico también es un campo de enfrentamiento, las carreras duras de la STEM son reemplazadas en los países dependientes por carreras intrascendentes o negativas para las propias sociedades como sucede con los estudios de género ampliamente promovidos por los organismos internacionales controlados, como ya vimos, por EE.UU.

Actuando en conjunto con los medios de comunicación consiguen desenfocar el estudio académico de las necesidades reales y derivar recursos económicos y humanos a temas intrascendentes, o divisores, impidiendo el desarrollo de las naciones subalternas.

Esto son operaciones militares, nada tienen que ver los derechos con la realidad.

El Lawfare es la otra pata importante como método de control.

La manipulación de la información es algo central. Esto puede lograrse descontextualizando las noticias o las conclusiones, saturando de información al receptor de manera de que no pueda distinguir lo relevante de lo secundario o lo veraz de lo falso. A veces directamente se oculta la información que no se aconseja difundir o se ridiculizan las ideas e informaciones a fin de neutralizar su credibilidad.

La utilización de planes académicos es fundamental. Es conocido el ejemplo de la Universidad de Chicago para imponer en el mundo el modelo monetarista pero no es el único, las nuevas ideologías que llegan del Norte tienen un origen similar y son aceptadas de igual manera como algo verdadero y propio.

Las Ongs que surgen como reemplazo de las funciones estatales son herramientas en este sentido. El Observatorio de los Derechos Humanos en Siria es un ejemplo de esto. Con sede en Londres, esta ONG dirigida por el MI6 británico ha validado las denuncias contra Bashar al Assad y preparado a la opinión pública para el enfrentamiento contra el «tirano».

El enfrentamiento militar que se vive en estos momentos tiene su base central en la tecnología. Lejos han quedado las guerras de I y II generación donde la masa era determinante, hoy los recursos tecnológicos son determinantes para desarrollar con éxito un enfrentamiento.

Expertos militares estiman que en un plazo de entre 2 y 5 años la robotización de las FFAA será central, Rusia es el gran  impulsor de este tipo de sistemas debido a la enorme dimensión territorial y una escasa densidad poblacional.

El Lejano Oriente ruso tiene 6.7 millones de personas, enfrente Manchuria China tiene cien millones. Todo el sector oriental ruso no llega a los 40 millones, algo que demuestra por qué Rusia apuesta a la robotización y a una expansión demográfica.

El espacio exterior es un nuevo espacio de militarización, desde sistemas láser basados en tierra o en órbita, satélites armados, antisatélites y sistemas antimisiles como el S-500 con capacidad de derribo de satélites.

Se reflotan los planes de poner en órbita ojivas nucleares con un doble propósito: reducir el tiempo de reacción en un ataque y hacer lo propio en el momento más vulnerable de un misil que es cuando se lanza.

El ciberespacio es otro terreno de lucha, el apagón en Venezuela fue ocasionado por un ataque cibernético sobre los sistemas de control. Hoy todas las grandes estaciones de control de agua, electricidad, gas, etc., son monitoreadas por sistemas automáticos que puede ser hackeados.

Irán nunca puso en marcha procesos para construir una bomba porque hay una fatwa emitida por el Imán Khomeini que prohíbe la fabricación de armas de destrucción masiva. Sin embargo el sistema de centrifugadoras usado para enriquecer el uranio hasta el 20% (se necesita superar el 90% para un uso militar) fue hackeado por el virus Stuxnet, fabricado por Israel y EE.UU., que aceleró las mismas hasta que un 10% fueron destruidas y el resto se tuvieron que detener, retrasando al menos dos años el proceso.

Golpear los centros informáticos del enemigo es clave para paralizar la economía.

El desarrollo de los sistemas cuánticos es otro campo en disputa, quien pueda desarrollar computadoras de este tipo podrá encriptar información y desencriptar las informaciones enemigas debido a su poder de cálculo fenomenal.

Un punto adicional de desarrollo es el sistema antimisiles multicapas, donde se integran diferentes sistemas antimisiles de distintos alcances a efectos de maximizar la eficacia del sistema combinado.

Las estrategias defensivas que hoy emplea EE.UU. y otras naciones están centradas en la construcción de FFAA lo suficientemente poderosas para que sean aterradoras y no permitan al enemigo otra opción que una derrota catastrófica en caso de enfrentarse.

EE.UU. está cada vez más lejos de poder desempeñar ese papel y por ello necesita enormes inversiones en desarrollo ya que sus equipamientos están atrasados con respecto a  sus rivales rusos y, en buena medida, chinos.

EE.UU. está internamente dividido, el sector del Pentágono busca desde hace unos años implementar la Doctrina Rumsfeld – Cebrowski, donde se cambia la idea de controlar los Estados manipulando su vida política por Estados fallidos sumergidos en guerras intestinas que permitan el control de los recursos de esas naciones, impidiendo así que caigan en manos enemigas.

Este proceso fue el que se implementó en Medio Oriente y fue derrotado en Siria. Los halcones estadounidenses buscan replicar el modelo en Centroamérica y Caribe, empezando por Venezuela para continuar con Nicaragua y Cuba para terminar por desestabilizar la región entera.

El enfrentamiento interno en EE.UU. explica las idas y vueltas en torno a Venezuela, donde pasan de apoyar un golpe y amenazar con una invasión a dejar que se afloje la tensión. Además han sido publicas las manifestaciones  de desagrado de Trump con la política de Bolton, asesor de Seguridad Nacional y Pompeo, Secretario de Estado.

El Pentágono también busca ahogar a  China en la salida al océano a través de una presencia militar en el Mar de China o Mar Oriental. China ha respondido aumentando la presencia de sus fuerzas militares, colocando de facto pistas de aterrizaje y convirtiendo en verdaderas bases militares y portaaviones a las islas Paracell, desde donde ha conseguido ya supremacía militar en el área.

Rusia busca defenderse del estrangulamiento frenando el avance en Siria y pudiendo mantener puertos de aguas cálidas en Occidente, frenando la expansión de grupos terroristas islámicos manejados por Occidente en sus regiones con mayorías musulmanas como el Cáucaso y conteniendo en Ucrania la expansión de la OTAN.

El problema del yihadismo también cuenta con el apoyo de China, preocupada por sus grupos uigures en la región de Xinjiang.

Ahora los enfrentamientos, continuando con lo que vimos durante la Guerra Fría, se hacen a través de guerras proxys y se emplean métodos como la secesión territorial en base a reclamos con más o menos fundamentos históricos con el fin de desestabilizar, como ya mencionamos con la doctrina Cebrowski.

Cataluña es un ejemplo de ello, un condado histórico que se pretende elevar a la categoría de Reino para proclamar su independencia. Cuando uno mira con profundidad se encuentra con que Israel es quien provee el adiestramiento a los Mossos D’Squadra y al futuro CNI. El aislamiento de las posiciones israelíes hace que este país tenga un especial interés en conseguir aliados europeos como sería una Cataluña independiente.

Esta situación la vemos muy distorsionada por la falta de conocimiento, romanticismo revolucionario mal entendido o, simplemente, intencionalidad de muchos comunicadores locales que apoyan la separación de España.

En nuestra región el indigenismo cumple ese papel, el tema mapuche con una organización con sede en Bristol, Reino Unido y con la casi totalidad de integrantes británicos, puede constituirse en una excusa para una intervención extranjera. Es un tema sensible pero que debería ser estudiado y monitoreado más allá de los intereses políticos de turno.

EE.UU. tiene fuerzas armadas al borde de la obsolescencia, la lectura habitual del enorme presupuesto militar como una relación directa con la capacidad militar es un error fruto de la falta de conocimiento ya que gastar mucho no significa gastar bien.

El cazabombardero F35 es el mejor ejemplo de ellos, un avión con innumerables fallas, lanzado a la producción antes de terminarse de comprobar su capacidad, ha significado una inversión estimada en más de 1,5 billones (en nuestro término, no ingleses). Para recuperar lo invertido y obtener ganancias su compra es forzada a través de métodos diplomáticos a países aliados.

La triada nuclear (bombarderos estratégicos, submarinos nucleares y misiles con base en tierra) está obsoleta con una antigüedad de medio siglo. Es necesario una inversión de más de 1,5 billones de dólares para modernizar estos sistemas, un proceso que demandará, además de dinero, décadas.

EE.UU. se encuentra solo en lo relacionado a defensa porque Europa está en una palpable decadencia que hace, además, impensable una independencia europea de las políticas de EE.UU. Su política de defensa es 100% de ese país.

Las nuevas tecnologías aportan también un nuevo escenario estratégico. La aparición de los misiles hipersónicos rusos y chinos pone en duda la viabilidad de las grandes flotas encabezadas por un portaaviones. Como en algún momento el acorazado terminó siendo una nave obsoleta, se empieza a dudar de que los portaaviones sean una herramienta efectiva de ataque a una nación bien armada y solo se los proyecta como útiles en ataques a pequeños países sin capacidad de defensa moderna.

La velocidad de estos misiles ¿cuales misiles? , que las versiones estratégicas alcanzan los 27 match y las versiones antibuques se acercan a los 9 match, reducen a cero la posibilidad de los sistemas antimisiles estadounidenses como el Aegis o el Patriot, aún la versión más moderna PAC III.

Rusia también está implementando artilugios como el drone submarino Poseidón, un vehículo autónomo capaz de recorrer más de 12.000 km, alcanzado una  profundidad de 1.000 metros y una velocidad superior a los 200 km/h.

El Poseidón puede portar una cabeza de 100 megatones, 5 veces la capacidad de la utilizada en Hiroshima, lo suficiente para desatar un tsunami que arrasaría con las ciudades costeras de EE.UU..

Esta arma rusa es única en su tipo.

EE.UU. tiene FFAA sobredimensionadas e ineficientes al estilo del ejército de Sadam, que fue destruido casi sin bajas por la tecnología moderna. Esa tecnología es la que hoy es el componente principal de las FFAA de EE.UU., pero pasaron 3 décadas y lo que era de punta en ese momento, hoy ha sido superado por sus enemigos.

Rusia tiene un ejército menor en tamaño, sin la capacidad de proyección del norteamericano, pero su capacidad nuclear y algunos nichos estratégicos lo hacen inalcanzable para EE.UU.

China viene por detrás, pero gracias a sus grandes inversiones crece aceleradamente su capacidad, tal vez con un punto flojo que es la falta de experiencia en guerras modernas, donde EE.UU. y Rusia le sacan ventaja.

¡Gracias a Erica Jocano por la edición del texto!

Marcelo Ramírez Analista Geopolítico

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pueden interesar