Un mundo sin ideas

Por Marcelo Ramírez

Retórica, descripción de la realidad que todos ya conocemos, multiplicidad de adjetivos, discurso circular, apelaciones a lo moral hablando desde una posición superior, vacío ideológico que todo lo abarca.

Globalismo Financiero

El globalismo financiero que creció en el último medio siglo y que reinó en soledad prácticamente

desde los 90 ha comenzado a mostrar resultados desastrosos  en las condiciones de vida de las poblaciones, sociedades ricas comenzaron a experimentar una caída tremenda de su nivel de vida  que ha originado un profundo malestar que se canaliza a través de nuevas formaciones políticas.

La socialdemocracia europea y sus equivalentes progresismos latinoamericanos, quienes hipotéticamente eran el balanceo del sistema, han sido cooptados por el mismo, mimetizándose con los partidos liberales de “derecha” y solo diferenciándose, apenas en parte y mas “pour la galerie” que en lo sustancial, en cuestiones como el tema de la ideología de género.

No habiendo respuestas entonces a las crisis permanentes, las sociedades buscan alternativas y allí se abren las puertas a idealistas y oportunistas variopintos.

Es importante aclarar que la presión constante sobre una sociedad se utiliza para evitar que esta piense en profundidad porque los ciudadanos están demasiado ocupados en sus asuntos cotidianos de sobrevivencia y abatidos psicológicamente, sin embargo, no siempre la teoría se cumple completamente y aparecen bolsones de resistencia impensados.

George Soros

Latinoamérica no es una excepción a este proceso de degradación social, los gobiernos regionales que a principios de siglo buscaban instalar programas mas equitativos sacando a mucha gente de la pobreza, se vieron presionados por la deriva mundial socialdemócrata/ progresista y comenzaron a aplicar programas de ajustes clásicos, barnizados con una política de género “inclusiva”.

La combinación de ambas políticas produjo el desgaste de sus propias bases sociales y sumó a las propuestas mencionadas en una caída de popularidad acelerada que los sacó del Poder.

Las dirigencias políticas, que incluye a las sociales, culturales y empresariales, se vieron arrastradas por los cantos de sirena de los especialistas económicos formados en las grandes Universidades del Primer Mundo, que proponen como salida a la crisis del 2008 modelos monetaristas ya fracasados en el pasado, creyendo de buena fe o por simple especulación y presión de los organismos internacionales, que las políticas de género les darán la base popular que necesitan conservar.

Esto último merece que nos detengamos un momento, las sociedades latinoamericanas, especialmente los sectores populares, tienen tradiciones culturales que son reactivas a las políticas de género diseñadas y elaboradas en el Occidente desarrollado económicamente y con bases culturales diferentes. Por eso no es de extrañar que esas mismas políticas que inclusive comienzan a  desatar un malestar creciente en Europa, en nuestra región sufren un rechazo mucho mas profundo y rápido.

La participación de los medios de comunicación hostiles socialdemócratas/ progresistas a estos sectores sirvió para horadar la confianza e instalar la idea de una corrupción generalizada, pero no fue suficiente para reconducir la voluntad popular hacia los candidatos del establishment.

El caso mas transparente es el de Brasil, donde la aparición estelar de Jair Bolsonaro comocionó a la región y a buena parte del planeta.

Lula da Silva – Dilma Rousseff

Un PT en baja con Lula en prisión y una Dilma que instala a partir de su segundo período un sistema económico ortodoxo con apenas matices que amortiguaban el ajuste, comenzó a desgastar su base social, los medios de comunicación apoyados en la Justicia politizada instalaron la idea de un gobierno de corruptos. La fuga de esta realidad se intentó a través de la imposición de políticas  de género para mantener el aspecto “progresista” del modelo pero solo produjo mas malestar y sirvió para extender la creencia de una corrupción generalizada, ya no solo económica sino también moral.

Bolsonaro aprovecha la situación y se monta sobre esta coyuntura con discursos simples y efectistas, “necesitamos un gobierno honesto que no robe y de esa manera no se deberán subir impuestos, es necesario también terminar con la delincuencia que tiene como víctima a los mas pobres y decirle no a las ideas de género que le enseñan a chicos de escuela primaria que lo inmoral está bien”.

Jair Bolsonaro

Con ese discurso elemental  Bolsonaro ganó a pesar de tener los medios en contra y dejó de lado al candidato natural de establishment  Geraldo Alckmin.

Sin embargo, ante el vacío conceptual no le fue complejo al Poder profundo de Brasil ligado al globalismo financiero, colar a Guedes en Economía. A fin de cuentas todo estaba bien para el votante, Bolsonaro garantizaba la moralidad y honestidad, Guedes solo puede ser preocupación para una minoría politizada, el resto no sabe ni le interesa quien es y deja la economía a los que “saben”. Si se han formado en el mundo exitoso anglosajón, mejor.

El pensamiento es simple, llegan a gobernar, son exitosos en lo personal y tienen formación en las mejores universidades, si son los mejores porque alguien así va a querer hacer las cosas mal. Así de simple.

La falta de profundidad en los discursos del progresismo socialdemócrata dirigencial, su falta de visión como estadista, el no entendimiento de como el mundo funciona y los poderes en pugna, sumado a no comprender que los cambios tecnológicos van a  tener un impacto mucho mayor que en cualquier otro momento de la humanidad, achataron la discusión política tanto en los sectores populares no interesados naturalmente en estos temas  como así también en los sectores productivos y en la propia militancia, hoy mas preocupada por la “inclusión” de sexualidades diversas infinitamente minoritarias, numéricamente irrelevantes y resistidas por las mayorías, que por encontrar soluciones económicas a los problemas cotidianos y delinear un modelo de país en vista a las próximas décadas.

STEM

Hoy el desarrollo de las naciones se basa en el STEM (Ciencia-Tecnología-Ingeniería y Matemáticas), los fondos se deben destinar allí, pero la falta de comprensión general y el adoctrinamiento que han sufrido las elites políticas, cuando no cierto oportunismo o miedo a los grupos de presión, han derivado esos fondos hacia los estudios de género y propuestas similares. Con solo ver la orientación de la Educación y la Administración Pública, es clara cual es la apuesta.

Las elites, vale aclarar,  no son solo económicas sino políticas, cuando se analiza en detalle la trayectoria de los militantes de este sector popular se encuentra con una buena parte que posee una historia familiar política, lo que no siempre es positivo porque ha generado una especie de aristocracia donde la genealogía familiar es muy importante para abrirse paso en el mundo de la política.

Por el modelo progresista socialdemócrata y por el liberal ortodoxo, la formación es similar con postgrados y doctorados en el mundo anglosajón principalmente, donde en su formación han absorbido las teorías económicas y sociales en vigencia destinadas a la construcción de elites subordinadas.

No habiendo entonces discusión sobre los modelos socioeconómicos y limitándose a las políticas de de género, no solamente el liberalismo económico ha conseguido un respiro ante el desastre ocasionado en las naciones sino tambiém ha reducido el abanico de posibilidades de alternativas solamente a las políticas propias. Con mas o menos color, siempre lo mismo.

Los medios de comunicación y las redes sociales entre los mas jóvenes comienzan a verse invadidas por economistas que acusan a los propios liberales en el Poder de socialistas reviviendo un macartismo  propio de la Guerra Fría y suman aliados en sectores nacionalistas engominados y religiosos ortodoxos que entienden que la deriva  cultural que tomaron los gobiernos progresistas es parte del marxismo cultural, sin diferenciar ni comprender que ese marxismo es claramente una invención del propio sistema capitalista que solo sirve como espantapájaros para ahuyentar a las multitudes de cualquier idea revolucionaria real y  que esté relacionada con la propiedad de los medios de producción.

Nos encontramos entonces en un momento donde el debate de ideas se reduce a cero y la discusión comienza a ser emocional. El ecuatoriano Durán Barba ha sido gráfico cuando declaraba que las elecciones son emocionales, no racionales.

El progresismo atado a sus propias defecciones, se anota en esas nuevas reglas de juego y pierde, comunicando está en desventaja, una situación que se complica cuando no tiene nada aceptable para transmitir a las masas que sea diferenciador. Para segundas marcas, mejor la original.

Cuando el discurso que se enfrenta es «cambios, mejoras, vivir bien» contra «igualdad, derechos, inclusión”, sin comprensión real de porque las cosas suceden, el resultado es el que vemos.

Nada hay diferente, salvo percepciones con las cosas así planteadas, el caballito de batalla de “mas derechos” termina siendo funcional a la comunicación del adversario, si el tema se trata de derechos individuales, nada hay que les impidan entonces instalar ideas individualistas. El progresismo socialdemócrata prepara el camino de su “enemigo” aparente.

Naturalmente esto instala un sentido común, el derecho individual de género se funde con el derecho individual económico. No a los impuestos para financiar a todos, no a la solidaridad social, solo interesa el “yo” por encima de la comunidad y el colectivo tan caro a los sentimientos progresistas es apenas un “yo” ampliado.

Las propuestas religiosas tradicionales, no la Teología de la Prosperidad de algunos sectores, son obstáculos para el desarrollo del globalismo financiero, y allí aparece el progresismo socialdemócrata dogmático que no duda en reclamar con pañuelos naranjas, sin comprender que el mensaje religioso profundo es de una trascendencia que obliga a la solidaridad y a la espiritualidad como alternativa al materialismo propia del capitalismo financiero.

Una vez mas la falta de comprensión de la realidad traducida en la falta de un debate de ideas es reemplazada por un visión emocional con el individuo como máxima expresión.

La construcción de un mosaico de reivindicaciones que propone el progresismo aupado en modelos económicos ortodoxos  solo puede ser funcional al globalismo financiero, expresión superior del capitalismo e imposibilita la construcción de modelos nacionales propios que desafíen al globalismo.

Bolsonaro – Trump
Zelensky

No es extraño entonces que aparezcan expresiones por fuera de ese falso enfrentamiento, desde Trump a Bolsonaro, pasando por las “derechas” europeas de diferente pelaje, los candidatos antisistema se multiplican y crecen, algunos con propuestas serias y otros payasescas como el emergente ucraniano Zelensky.

Guido Manini Ríos

En nuestra región ha aparecido un candidato inesperado en Uruguay, por ejemplo, el ex comandante en Jefe del Ejército Guido Manini Ríos, quien ha alcanzado en 10 días de campaña el cuarto lugar con un 5% de intención de voto.  Lo interesante es que se proclama artiguista, nacionalista, integracionista con un programa marcadamente social defendiendo los valores tradicionales desde el catolicismo y suscribe las ideas de Marcelo Gullo, el politólogo autor de “La Insubordinación Fundante”, una publicación francamente antimperialista que describe las falacias del libremercado y el dominio cultural al que nos someten para impedir nuestro desarrollo. Un militar que entró en cortocircuito con el Frente Amplio, comienza a crecer con un discurso sólido, popular y antimperialista, algo está sucediendo en el subsuelo.

Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner ha sido tal vez una solitaria excepción a esta decadencia, aunque a medias. Ha conseguido mantener buena parte de su popularidad a pesar del desgaste del contubernio Justicia-Medios, manteniendo una política económica heterodoxa que le permitió sortear con bastante éxito la crisis del 2008.

Sin embargo en un error de cálculo, o por presiones internacionales, vaya uno a saber,  cedió espacios a las políticas de género con un hito en la votación del aborto el año pasado.

Indudablemente ha tomado nota del error y de la reacción popular a partir de considerar sus discursos posteriores, a pesar de ello su posición actual la señala como una de pocas sobrevivientes, pero le dificulta el armado con grupos que creen en un modelo socio-económico similar y que se oponen a las cuestiones de género, principalmente al aborto.

Evo Morales

Evo Morales es otro que ha mantenido buena parte de su poder manteniéndose ajeno a los cambios impulsados desde afuera, al igual que Correa que mantuvo su popularidad a pesar de la traición de su Delfín.

La crujiente estructura política en Occidente se resquebraja día a día y abre paso a nuevas propuestas, que para bien o mal, serán una alternativa al decadente sistema actual caracterizado por el vacío de ideas.

La clase política sumida en una burbuja no entiende la situación y tilda de fascista al nuevo ser que nace, no comprende, acostumbrada a no padecer necesidades y nucleada en medio de círculos concentricos de su mismo pensamiento, que las mayorías populares sienten y respiran diferente, que están cansadas de los ajustes y de la corrupción que no solo se limita al dinero sino también a lo moral.

La historia no se detiene porque no se comprenda, si no hay una vuelta de timón que les permita a estas clases políticas sumarse a las visiones populares y liderar la lucha, si siguen en su ostracismo elitista, podrán ganar algunas elecciones, pero la suerte final está echada,“Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”*

*FRASE DE JUAN DOMINGO PERÓN

Marcelo Ramírez
Analista geopolítico
Director de Contenidos de AsiaTV

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