Vietnam después del Doi Moi

Por Marcelo Ramírez

Vietnam ha sido durante la segunda mitad del siglo XX el paradigma de la Revolución, el pequeño país que se enfrentó a EE.UU. y resistió hasta que el gigante tuvo que retirarse.

Es importante entender las causas de la determinación para sobrellevar el enfrentamiento con dos potencias como fue Francia que ocupó el país desde el siglo XIX hasta la derrota de Dien Bien Phu en 1954 y la posterior intervención estadounidense.

Entre los movimientos nacionalistas se destaca un joven integrante del Partido Comunista llamado Nguyễn Sinh Cung que pasaría a la historia con un nombre adoptado en los años de clandestinidad, Ho Chi Minh.

Luego de la victoria contra los franceses se acepta en Ginebra un acuerdo para que se divida en dos el país en el paralelo 17. El Norte bajo la órbita socialista con el apoyo de la URSS y de China, cimentado este último en los años de amistad entre Ho Chi Mihn y Mao Zedong durante los años previos a la revolución socialista china.

El Sur quedaba bajo la influencia de los EE.UU. apoyando a Ngo Dinh Diem, dando comienzo a proceso para la reunificación bajo el liderazgo del Frente de Liberación Nacional, más conocido como el Vietcong. La Cia, que sabía que las elecciones darían la victoria al comunismo, da vía libre para el asesinato del Ngo Dihn Diem y a una dictadura militar a la que apoyaría con el incidente de falsa bandera en Tomkin que le permitiría intervenir directamente a su país.

Allí comienza la etapa histórica que es la mas conocida, donde se produce el enfrentamiento directo entre EE.UU. y Vietnam, que terminará una década después con la reunificación nacional y el retiro de las tropas de EE.UU.

Esa imagen, la de un Vietnam saliendo victorioso de una cruenta guerra pero surmergido en la miseria mas absoluta con un país destruido y millones de muertos y heridos es la que muchos aún conservan en la retina.

Una vez concluido el extenso período de guerras, Vietnam tiene un enorme desafío que es la reconstrucción del país, el modelo económico empleado hasta entonces era apto para la guerra pero no era el mejor para tiempos de paz.

Vietnam entonces decide implementar un paquete de reformas conocido como Doi Moi, que se produce un año antes de que Gorbachov impulsara las reformas en la URSS conocidas como Glasnost y Perestroika.

Las reformas vietnamitas que se identificaron como Doi Moi o renovación por su significado en su idioma original, demuestra una independencia llamativa de la URSS.

Estas reformas eran de orden económico, con cierto paralelo a las que llevaría a cabo Deng Xiaoping en China y serían el puntapié inicial para el fantástico crecimiento de ese país.

Las reformas del Doi Moi consistían en la apertura del libre mercado permitiendo alternativas a la colectivización de la producción agrícola e industrial, algo impensable en épocas anteriores, junto con una activa política diplomática de apertura en las relaciones con los países capitalistas a través del reestablecimiento de las relaciones diplomáticas con antiguos enemigos como EE.UU. y Japón, con el objetivo de acceder a inversiones de capital y acceso a nuevas tecnologías.

Las reformas significaron un éxito en materia de crecimiento del PBI. Vietnam aumentó su economía con altas tasas que mantuvo hasta el momento, constituyéndose en la segunda economía en crecimiento en el mundo detrás de China durante todo ese periodo.

Un hecho poco conocido es que luego de una década de reformas y ya con la normalización de las relaciones con EE.UU., comenzaron a llegar veteranos de guerra estadounidenses que generaron un flujo turístico hacia lugares emblemáticos del enfrentamiento, produciendo una importante entrada de divisas al país que tuvieron como correlato el cese de reclamos por parte de Vietnam por las reparaciones de Guerra, como se había acordado con Richard Nixon en los acuerdos de Paris de 1973.

En el 2001 Vietnam decide tomar medidas para adecuar la economía socialista a los parámetros que  permitieran la llegada de inversiones extranjeras a sectores productivos. Estas medidas generaron consecuencias negativas para la población por lo cual se establecieron líneas de créditos a pequeños empresarios locales e impulsaron grandes inversiones en proyectos públicos que demandaron mano de obra, especialmente en programas de viviendas sociales.

Este programa de reformas se suma al crecimiento de otras naciones insertas en la región oriental de Asia, dando origen a lo que se conoció como los Tigres asiáticos (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán) y posteriormente a los miembros de la ASEAN como Indonesia, Tailandia, Malasia y Filipinas.

La gran prensa ha obviado sistemáticamente a Vietnam por cuestiones ideológicas y solamente la especializada a mostrado su creciemiento, que se ha mantenido pese a las sucesivas crisis financieras que asolaron el mundo. La economía mixta, donde las grandes decisiones las toma el Estado, le ha permitido a Vietnam sobrellevar con mayor éxito las crisis económicas que azotaron la región.

El proceso de Doi Moi es muy pragmático, Vietnam en 1995 entró a la ASEAN, Asociación de las Naciones del Sudeste de Asiático, un hecho clave porque le permite acceder a un mercado de 600 millones de personas y con un crecimiento a futuro muy importante. En el 2006 da un paso fundamental y polémico, ingresa a la Organización Mundial de Comercio transformando a Vietnam en un país socialista pero con una economía considerada de mercado.

Si bien eso ha generado muchas críticas en el ámbito de la izquierda, no es menos cierto que le ha permitido acceder a otros mercados con sus productos competitivos.

En el aspecto negativo podemos señalar que las reformas económicas del Doi Moi reintrodujeron en el país las diferencias económicas y sociales que casi habían desaparecido durante los años de socialismo clásico. Las reformas en la política agraria que han permitido el desarrollo de la producción también significaron, por la división y entregas de tierras, que no pocos campesinos pierdan sus trabajos, dato muy importante en un país donde el 80% de la población estaba radicada en zonas rurales.

La diferencia de ingresos entre los sectores más ricos de la población y los más pobres era a inicios de los 2.000 de 4 a 1, algo dificil de aceptar dentro del socialismo, pero que es rebatida desde las autoridades explicando que el ingreso de las capas mas pobres es muy superior al que tenían a anteriormente.

El acceso a los servicios de sanidad se ha visto complicado por la diferencia de ingresos debido a la necesidad de pagar por dichos servicios a partir de la liberalización, pese a que desde el Estado se mantiene la asistencia gratuita entre los mas pobres. En materia de educación se viven experiencias parecidas y se estima que entre un 15 y 30% de los ingresos son dedicados a este sector, es bueno recordar que entre los asiáticos la educación formal cumple un papel muy importante.

En materia económica Vietnam ha conseguido un enorme desarrollo, transformándose en el primer exportador mundial de café y segundo de arroz, también exporta petróleo y pescados, que si bien son productos de escaso valor agregado, antiguamente debían ser importados, dejando hoy divisas en el país que en otros momentos se iban al exterior, generando también mano de obra local.

El otro ámbito que utiliza Vietnam para crecer es el desarrollo en las industrias  que se enfocan en lo textil, calzado, electrónico, productos de madera y maquinarias.

El desarrollo de Vietnam es una excelente oportunidad para observar como funciona una economía socialista que ha incorporado herramientas de tipo capitalista, manteniendo una combinación entre la dirección estatal con el estímulo a la iniciativa privada.

Visita de la ex Presidenta CFK a Vietnam

Vietnam también es una prueba mas que todo país que consigue desarrollar su capacidad industrial lo hace en oposición a las teorías librecambistas, alcanzado en el 2018 los 220 mil millones de dólares, con una tasa de crecimiento del 6,81%, la mas alta desde el 2011 y subiendo el año pasado cinco escalones de acuerdo al Informe de Competitividad Global 2017-2018 del Foro Económico Mundial, ubicándose en el puesto 55 sobre 137 naciones.

Vietnam ha logrado en 3 décadas de reformas salir de la pobreza y constituirse en una nación próspera que crece día a día con una población que disfruta de los beneficios económicos, flexibilizando sus dogmas ideológicos en pos de mejoras en el nivel de vida de su país pero manteniendo el control político.

La URSS no soportó a la apertura económica y política simultáneamente, mientras que China y Vietnam demostraron que la apertura económica controlada puede ser la base del despegue.

Vietnam  se ha edificado sobre muy firmes tradiciones culturales que aprovechó para unir fuerzas en pos de un nacionalismo que le permitió sobrevivir guerras y modelos económicos.

Los modelos no pueden se copiados porque dependen de muchas variables que difieren de país en país y de región en región, pero hay algunos puntos que no cambian. Desde un modelo capitalista liberal como Corea a uno socialista como China o Vietnam, la protección del mercado interno y la toma de decisiones en manos del Estado son las constantes.

El otro factor a tener en cuenta es que la sociedad debe unirse en pos de un objetivo donde la identidad de cada pueblo expresada en sus tradiciones culturales, será la garantía y la ejecución del proceso.

¿Cuál es la fórmula para crecer entonces? ¿Una sociedad igualitaria sin desarrollo o aquella que se desarrolla con desigualdades? Tal vez ninguna de las dos, tal vez encontrar nuestro propio camino considerando las experiencias de otros países para analizar cuáles son las políticas posibles para aplicar y cuales no. Vietnam hace en ese campo un interesante aporte.

El debate ha comenzado.

Marcelo Ramírez

Analista geopolítico

Director de Contenidos de AsiaTv

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